TODO ES OBRA DE DIOS
1 Samuel 17:40 Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo. “Aunque Saúl había dado permiso a David para que aceptara el desafío, el rey tenía muy pocas esperanzas de que David tuviera éxito en su valerosa empresa. Había ordenado que se vistiera al joven de la coraza del rey. Se le puso el pesado almete de metal en la cabeza y se le ciñó al cuerpo la coraza así como la espada del monarca. Así pertrechado, inició la marcha, pero pronto volvió sobre sus pasos. Lo primero que pensaron los espectadores ansiosos fue que David había decidido, no arriesgar su vida en tan desigual encuentro con su antagonista. Pero el valiente joven distaba mucho de pensar así. Cuando regresó adonde estaba Saúl, suplicó que le permitiera, quitarse aquella pesada armadura, diciendo: "Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué." Se quitó la armadura...