Apocalipsis 1:16 “Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza”. Una cosa es “tener” en el pensamiento griego y otra cosa es “tener” en el pensamiento hebreo. Aunque Juan escribió en griego, tenía pensamiento hebreo. Tener para un griego es como tener un libro nuevo que jamás se ha leído. Se sabe de qué color es la carátula, hasta cuantas hojas tiene, y de que trata. Pero no se ha leído. Tener para un hebreo tiene que ver con haberse involucrado con el libro, con conocerlo, con haber tenido la experiencia de sacarlo de su bolsa, hojearlo, leerlo. El tener algo en mente hebrea no es tener por tener, sino el haber tenido una experiencia y poder decir: “lo tengo y lo conozco”. Jesús es el testigo fiel, porque conoce. Aquí Jesucristo aparece con siete estrellas, es decir, los ángeles o mensajeros de su iglesia, de su pueblo, de sus lámparas. Dios no solo las tiene en su mano, sin...