LA BENDICIÓN COLATERAL
Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente. Oseas 1:10 “ En los terribles castigos que cayeron sobre las diez tribus, el Señor tenía un propósito sabio y misericordioso. Lo que ya no podía lograr por medio de ellas en la tierra de sus padres, procuraría hacerlo esparciéndolas entre los paganos. Su plan para salvar a todos los que quisieran obtener perdón mediante el Salvador de la familia humana, debía cumplirse todavía; y en las aflicciones impuestas a Israel, estaba preparando el terreno para que su gloria se revelase a las naciones de la tierra. No todos los que fueron llevados cautivos eran impenitentes. Había entre ellos algunos que habían permanecido fieles a Dios, y otros que se habían humillado delante de él. Mediante éstos, los “hijos del Dios viviente” (Oseas 1:10), iba a c...