RESPETEMOS LA AUTORIDAD
2 Reyes 2:23 “Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!”. “Aun la bondad debe tener sus límites. La autoridad debe mantenerse por una severidad firme, o muchos la recibirán con burla y desprecio. La así llamada ternura, los halagos y la indulgencia que manifiestan hacia los jóvenes los padres y tutores, es uno de los peores males que les puedan acontecer. En toda familia, la firmeza y la decisión son requerimientos positivos esenciales”. (Profetas y reyes, 178). Cuando somos demasiado “buenitos”, pronto se suscitarán problemas. Cuando Dios coloca a los hombres en puestos de autoridad, estos deben ser lo suficientemente sabios para no dejar pasar por alto cualquier falta de respeto a su investidura. Pero aun esto debe ser hecho con sabiduría. A veces los burladores entenderán con una llamada de atención. Pero a veces se necesita una reprensión sever...