FIDELIDAD
He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. Daniel 3:17, 18. “La actitud debida cuando se ora a Dios consiste en arrodillarse. Se requirió este acto de culto de los tres hebreos cautivos en Babilonia... Pero ese acto constituía un homenaje que debe rendirse únicamente a Dios, Soberano del mundo y Gobernante del universo; y los tres hebreos rehusaron tributar ese honor a ningún ídolo, aunque estuviera hecho de oro puro. Al hacerlo así, se habrían estado postrando en realidad ante el rey de Babilonia. Al rehusar hacer lo que el rey había ordenado, sufrieron el castigo y fueron arrojados al horno de fuego ardiendo . Pero Cristo vino en persona y anduvo con ellos en medio del fuego , y no recibieron daño”. (Mensajes Selectos, t. 2, 360). ¿Qué es más importante, la fidelidad o la salvación? Si fuese la ...