ES MI FORTALEZA
Salmos 27:1 “ Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?” “La misma confianza respiran las palabras escritas cuando, como rey destronado y sin corona, David huyó de Jerusalén a causa de la rebelión de Absalón. Abatido por la pena y el cansancio producido por la fuga, se detuvo con sus compañeros junto al Jordán, para descansar unas horas. Lo despertó la invitación a huir inmediatamente” (La educación, 164). Imagina como hubo de sentirse David al huir de su propio hijo Absalón. Una traición uno nunca la espera, y si llegara a pasar, pues no se la espera de hijo o de un padre. Imagina la cantidad de emociones encontradas y preguntas habrán pasado por el corazón del rey fugitivo. Ira, amor, dolor, soledad, tristeza, amargura, frustración, entre otras emociones junto con preguntas: ¿en qué fallé? ¿Por qué hizo esto mi hijo? ¿Por qué tuvo que pasarme a mi? ¿Cómo no lo vi llegar?... solo un padre que hall...