CONSEJOS PARA PREDICADORES (PERO NO SE AFENDAN)
- Si el culto divino en su iglesia siempre acaba a las 12 del mediodía y le dan el espacio para hablar a las 11 de la mañana, no piense que debe hablar hasta las doce, solo predique 20 minutos y deje ir a la congregación temprano a casa.
- No se levante a predicar si no tiene 2 o 3 ilustraciones impactantes para su sermon, las que debe "ir soltando" en los momentos más "aburridos" de su tema (cuando la gente cabezea).
- Predique sin retórica, evite palabras como "parousía", "escatología", "teofanía" o dispensación. Recuerde que hay niños que solo entienden de leche, frijoles o "que largo habla ese hermano".
- Predique de la Palabra, no de su vida ni de un programa misionero. Nos interesa que Jesús y su Palabra nos alimente, no como vamos a repartir folletos, eso tiene su lugar en la hora de anuncios.
- Deje las estadísticas de lado, predique la Palabra.
- No se levante a predicar si no ha estudiado bien su sermón, leyendo varias versiones del mismo texto, buscando palabras dificiles en un buen diccionario bíblico, leyendo uno que otro comentario y observando que dice la hermana White sobre el tema en cuestión.
- Si su hermandad ya se duerme, "apague la luz y corte de hablar".
- El que haya niños, significa que su iglesia crece, pero respételos, organize un sermón atractivo para ellos y de corta duración, como hacía Jesús.
- Lleve elementos que ilustren las diversas lecciones de su mensaje. Objetos concretos, como caramelos para que sientan la dulzura del sábado, o un aromatizante para que persiban la dulzura del Señor. Mientras más sentidos estén involucrados en un mensaje, el sermón será más significativo.
- Tenga una idea fuerza, que todo lo que diga gire en torno a una lección para que la hermandad se retire pensando en ella.
- Por último. Los primeros diez minutos la congregación escucha. Los siguientes 10 la congregación observa su peinado, su ropa o se fija en como habla, los siguientes minutos miran su relog, los siguientes miran la puerta, y si llegaron a ese nivel, pregúnteles de que trató su sermón y con fracaso escuchará: "Oh pastor o hermano, estuvo muy bonito, mmm... ammm... si bonito".
Gracias pastor por estos consejos, muy puntuales los tendré en cuenta.
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