El Salmo 64 describe una clase de conflicto especialmente dolorosa: ataques ocultos, palabras usadas como armas y planes realizados a espaldas de otros. David no habla de un peligro imaginario; siente que personas están conspirando contra él y utilizando su lengua para hacer daño. Sin embargo, el salmo no termina en paranoia ni venganza. David lleva su temor a Dios y confía en que Él ve aquello que otros intentan esconder. El capítulo concluye afirmando que el justo se alegrará en el Señor y buscará refugio en Él. Para la vida familiar, esta enseñanza es muy práctica: debemos cuidar nuestras palabras, rechazar la manipulación y aprender a responder al conflicto sin convertirnos en aquello que nos hirió. 1. Lleva tus temores a Dios antes de dejar que crezcan David comienza diciendo: “ Escucha, oh Dios, la voz de mi queja; guarda mi vida del temor del enemigo” ( Salmo 64: 1, RVR1960). Es significativo que no pida solamente ser librado del enemigo, sino también del temor. En la familia, ...
que experiencia maravillosa de bautizar a su propia hija. Pastor, felicitaciones para usted y su amada hija. que el Señor bendiga su ministerios.
ResponderBorrarPD: Aunque a usted no le guste mucho la idea, solo dejeme expresarlo: !Maestro¡