FIELES PAMPANOS


Isaías 5: 4, 5 “¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres? Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será consumida; aportillaré su cerca, y será hollada”.

“La historia de los hijos de Israel fue escrita para nuestra admonición e instrucción, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.  Aquellos que estén firmes en la fe en estos últimos días, y finalmente sean admitidos en la Canaán celestial, deben escuchar las palabras de advertencia pronunciadas por Jesucristo a los israelitas” (Alza tus ojos, 231).

El versículo de hoy revela el clamor desesperado de amor de un Padre tierno por ver como sus hijos lo abandonan a pesar de todos sus esfuerzos por revelarles su amor.

Hizo todo cuanto pudo para llevarlos a un conocimiento más intimo de las verdades eternas, y su pueblo no reaccionó. Dejaron a su Padre amoroso para servir piedras, maderas, talladas a la imagen de ¡ANIMALES Y HOMBRES! Que humillante.

Cuando leemos esto, somos llamados a pensar en la elevada posición en la que estamos hoy como hijos de Dios. ¿será que estamos dejando de lado al Señor para seguir a nuestras propias “divinidades”? ¿nuestro trabajo, un vicio, una persona, o algún otro ser está robándonos la atención que le debiéramos brindar al Señor?

Vivimos al final de los tiempos. Seamos la viña que dá vides. Aferrémonos a la vid verdadera (Cristo Jesús) y así seremos pámpanos que den frutos de vida eterna.

Hoy seamos parte de la vid verdadera.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Dios Usa Tus Manos para Restaurar

Cuando las palabras hieren y los ataques llegan en silencio

La Obediencia que Dios Espera