QUE TE ACOMPAÑE
Te me vas de las manos,
como la arena suave de la orilla del mar,
como la dulce niña que corre tras su ilusión,
dejando atrás al padre que la mira con espectación.
Cómo quisiera que no crecieras,
pero el solo deseo es egoista.
Quiero que seas una bendición para quien te rodea,
que tu presencia sea una dulce melodia mañanera.
Mi amor, en mis manos cabias,
hoy con miedo te veo cada vez más independiente,
por ello clamo al Dios Altísimo, que sea contigo,
ya que, aunque quiero, no puedo ser yo quien te acompañe siempre.
como la arena suave de la orilla del mar,
como la dulce niña que corre tras su ilusión,
dejando atrás al padre que la mira con espectación.
Cómo quisiera que no crecieras,
pero el solo deseo es egoista.
Quiero que seas una bendición para quien te rodea,
que tu presencia sea una dulce melodia mañanera.
Mi amor, en mis manos cabias,
hoy con miedo te veo cada vez más independiente,
por ello clamo al Dios Altísimo, que sea contigo,
ya que, aunque quiero, no puedo ser yo quien te acompañe siempre.
Yván Balabarca (27/12/14)

Comentarios
Publicar un comentario