10 maneras para controlar la imaginación



Evita el auto sabotaje.

No te auto sugestiones con la repetición constante de una situación de miedo, dolor o situaciones negativas, que generan ansiedad, y miedo por lo que vendrá. No te obsesiones con una vivencia, y no hagas toda una historia histérica de lo que puede suceder. Deja el pasado allí. Ya pasó. No se puede olvidar, pero si se puede poner el recuerdo en su real dimensión. No vendrá el fin de tu vida por ello.

¿Cuantas veces lo que te imaginaste sucedió con la intensidad que pensaste?

Por lo general  nunca sucedió o si sucedió, no fue tan grave.  A veces sucedió lo contrario, pero ni aun así se pudo cambiar la forma de pensar hacia lo negativo. Aprende a no sobre dimensionar aquello que sucedió. Tampoco des rienda suelta a tus imaginación o suposiciones de las cosas que vendrán. Eso te puede inmovilizar. Aprende a ver las cosas en su manera real y con esperanza.

No hables constantemente de tus imaginaciones negativas, pensando que te vas a desahogar.

No des rienda suelta a tus palabras de desánimo o de malestar. No te pongas en una posición de ave de mal agüero. No eres una víctima de la vida, eres un guerrero, una guerrera, entonces es hora de asumir tus armas para luchar contra la adversidad y contra tu imaginación: la fe, la esperanza, las palabras de ánimo. Si la palabra de Dios tiene poder de dar vida, la palabra humana tiene el poder de animarte o desanimarte también. Por eso no puedes permitirte el hecho de andar por allí regando desánimo, quejas, y malas emociones.

Eres un sembrador de esperanza, no un sembrados de mala hierba.

No permitas que las palabras de queja sean parte de tu vocabulario.

La queja es aquello que puede resultarte liberador, pero te vuelve una persona tóxica. Aprende a ver las flores y no las espinas. Aprende a no quejarte. Si crees que así generas lástima en los demás para caerles bien, entonces estas fuera de foco. Eres víctima de tu imaginación. No generas lástima, sino, rechazo. No hables mal de nadie, solo avanza con fe. Has lo mejor por amor de los demás.

No busques caer bien a los demás denigrándote o invalidando tus dones o logros.

“Que bien que viajaste”, - “oh gracias, pero fue por una ocasión no más”. ¡Qué deseo de querer caer bien tratando de minimizar las bendiciones!. Aprenda a dar las gracias y a enseñar cómo la otra persona puede lograr aquello.

Aprende a visualizar lo bueno, aprende a pensar en lo bueno.

Aprende a esperar lo bueno y a fijarte en las bendiciones de la vida. No te fijes en aquello que te salió mal, ni te lamentes de aquello que ya no puedes cambiar, dedícate a pensar y ver lo mejor de la situación, comienza a movilizar tus recursos emocionales a afrontamiento. A veces es difícil hacer esto , pero no es imposible, es hora de ver el lado esperanzador de la vida. Es hora de avanzar sin temor. El miedo paraliza, pero si pones de tu parte, verás como las posibles causas de temor, se desvanecen.

No se puede decir “no puedo vencer esta emoción”. La palabra tiene poder.

Si la palabra de Dios da vida eterna, al palabra humana también te alienta o desanima. Debemos tener mucho cuidado con lo que hacemos con el aire que respiramos. De nuestro interior deben correr ríos de agua refrescante y viva; palabras de aprecio, dirección, reprensión de ser necesario, cariño y amor. Trata de evitar el “no puedo”, sino reemplázalo por “con la ayuda de Dios”.

Cuando vengan situaciones negativas, saca lo mejor de ti para poder resolver el problemas, escalar la montaña.

No te des por vencido tan fácil, sal de tu zona de confort y plantéate el poder resolver los problemas, y ya no puedes, entonces pide a Dios que arranque la montaña, y si Dios ve que es mejor dejarte la montaña, pues debes escalarla, pero no darte por vencido.

avanza, deja las vivencias negativas atrás.

Aprende a pedir perdón. Arregle lo que puedas, separa preocupación de pendiente. Los pendientes resuélvelos. Concentre en aquello que si puedes resolver, no en aquello que no depende de ti. Lo que no depende de ti, déjalo, y confía en que Dios te ayudará a pasar por esa situación y salir ileso. Pero lo que depende de ti, es hora de dejarlo de atenderlo y resolverlo con la mejor de tus sonrisas. Eso te dará la satisfacción de que todo estará mejor cada día.

Aprende a ejercer fe.

Si ya no puedes hacer nada para desaparecer aquello que te aflige, como un hijo drogadicto, un cónyuge imposible, una persona tóxica, entonces presenta tu malestar a Dios y verás como tendrás luz par avanzar. La Biblia dice que en mateo 17:19-21 que si tuvieras fe como un grano de mostaza, le dirías a este monte pásate de aquí all´, y se pasará. Marcos es más audaz, en el 11:22 - 24, al decir que si le dicen al monte quítate y Echate en el mar, y no dudares en tu corazón, será hecho.

En la Biblia no hay registro de que las montañas se hayan movido ni un poco, entonces es de suponer que en estos pasajes que refieren a mover montañas, no se refiere a montañas reales sino a montañas que representan problemas que no podemos resolver. Cualquier montaña se puede plantar en el mar, y hundirse, aun el Everest, si se hundiera en la fosa más profunda del océano, se hundiría 2 kilómetros sobre su cima. Entonces lo que quiere decir la Biblia es que no hay nada imposible.

Pero qué pasa si la montaña sigue allí. Entonces puede que el plan de Dios sea una de cuatro.
Puede que sea el Sinaí, sube la montaña porque arriba Dios te mostrará algo que debes aprender.
Puede que sea el Carmelo, sube la montaña porque puede que Dios te muestre sus maravillas y poder.
Puede que sea el Calvario, sube la montaña porque puede que Dios te muestre su sacrificio y amor por ti.
Puede que sea Horeb, entonces sube con fe y dile a Dios, “Dame esta monte”, y será tuyo con oración y esfuerzo.

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