10 RECOMENDACIONES PARA HABLAR CON UN HOMBRE
A veces se puede ver que un varón prefiere conversar con otro en lugar de querer conversar con su esposa. Comparto con ustedes este resultado de la observación y de la investigación a nivel cualitativo. Este artículo es para lectura femenina. Soy consciente de que lo que escribiré resultará ser difícil para la mayoría de mujeres, pero si ponen atención y mejor si lo colocan en práctica, será de gran beneficio para su relación matrimonial o de noviazgo, aunque en el noviazgo casi no se ven estas dificultades de comunicación entre hombre y mujer.
No pregunte
Veamos, cuando el hombre comience a contarle algo, primero recuerde que difícilmente un hombre buscará conversar, pero si lo hace, no lo distraiga con preguntas. Usted dirá, ¿y si no entiendo?. Pruebe no preguntar para entender, solo escuche con atención. Mírelo a los ojos y asienta con la cabeza. No haga más cosas, solo escuche. Asienta con la cabeza, haga sonidos como “mmmm”, y palabras como “ok”, “correcto”, y preguntas como: “¿y qué más?”, así como animarlo con “continúa”, “prosigue”. Esto ayudará a que su interlocutor masculino siga con el hilo de la historia.
Un principio es que el hombre desea llegar al final, y recibir aliento o felicitaciones por lo que hizo, ya que él ama los resultados. moraleja. No busque entender, busque escuchar sin preguntar. Eso es escuchar para los hombres.
No reitere
Cuando usted tenga que charlar con un hombre, procure no reiterar. Usted dirá: “Pero los hombres se olvidan las cosas”. Es correcto, los hombres olvidamos las cosas que no nos resultad para vida o muerte. Entonces le recomiendo que se lo deje por escrito en un papel o en un mensaje de texto. Luego lo llame y le pida que atienda esa lista.
No insista
Explique porqué es importante que resuelva ese pendiente cuanto antes, dele razones contundentes como que se perderá más dinero, o se posible que si no se hace ahora, se deba perder la salida del domingo. Como quiera póngalo en palabras urgentes que los varones entendamos: “no dinero, no futbol…”.
Insistir logra menos que felicitar. Si se felicita al hombre se logrará más que si se le insiste y reitera. Y si la felicitación viene acompañada de una rica comida.. mejor aun.
Anime a que llegue al final de la historia
El hombre por lo general desea contar toda la historia, sin propagandas, ni anuncios d por medio, hasta el final. Si la historia tuvo un final feliz, como que terminó de hacer todos los pendientes del trabajo o los encargos de la casa, pues se espera una felicitación. Pero sin la historia tiene una segunda parte porque no se ha resuelto aun uno u otro problema, pues es hora de animar a que el “héroe” termine el trabajo.
Si se interrumpe con preguntas o quejas, o críticas, entonces el hombre naturalmente resumirá la historia para librarse de ese diálogo, y se irá ha hacer otras cosas, o buscará conversar son sus amigos, y allí no le interrumpirán.
Felicite los logros
Todos los hombres necesitamos ser admirados de manera genuina para algo que hacemos o somos. Si nos aprecian en el trabajo, amaremos el trabajo, si nos aprecian en el barrio, amaremos el barrio, si nos aprecian en el hogar, amaremos el hogar. Lamentablemente, si nos aprecian en la cantina será para llorar.
Cuando el hombre converse con usted, felicite genuinamente sus logros, y anímelo a resolver los pendientes de lo que cuente. Dígale que usted cree que lo logrará y que si tiene alguna duda, que cuente con usted de manera incondicional.
Si algo anda mal, anime a resolverlo
Esto es muy importante. Varias veces el hombre busca hablar no para que se le ayude o para que se le de opciones, o para que se lo critique. Si es algo malo lo que hizo, pues ya se está auto criticando bastante.
Si usted ve que no se ha dado cuenta de sus equívocos, pues es hora de ayudarlo, con la siguiente frase al final del diálogo: “te puedo dar una sugerencia?” Y allí diga lo que vio que estaba mal o incompleto. Puede que no le haya contado algún detalle y con ello se resolvió la sugerencia. Pero si no, pues lo ayudó a ver algo que no se dio cuenta.
Como quiera, si lo que le cuenta no es algo que esté resuelto, busque verlo con ojos neutros, no reproche, no felicitación, pero si con ánimo de que está segura que lo resolverá. Eso le dará confianza y sabrá que puede contar con una amiga en su esposa.
Critique la situación, no a la persona
Si hay algo reprochable en lo que usted esta escuchando del hombre, entonces enfoque bien hacia donde va el reclamo, es decir, si es la persona descocada la que generó esto o fue la situación la que motivó el error. Si fue la persona, haga una critica constructiva. Si fue la situación, haga una recomendación para evitar que se generen esos marcos peligrosos, o para no no los vuelva a generar el interlocutor.
No se coloque de frente, sino de costado
Naturalmente para un hombre que otro se coloque al frente, y de cerca es muy incomodo, si es que se trata de cualquiera, pero si es otro varón, pues es una señal de amenaza o si es una mujer, que desea hablar, pues es una señal de cuidado. Para conversar con un hombre no se acerque tanto y mejor colóquese de costado o con algo en medio… o si es de frente, pues con un metro de distancia. Lo mejor es escuharle de costado, lideramente hacia él.
Lo que mejora el diálogo es colocarse físicamente de manera similar al interlocutor. Si está con los brazos cruzados o con las piernas cruzadas, pues igual.
No le pida para conversar cuando está en el futbol
Es es un error de principiante. No le pida charlar cuando está viendo el juego. Es anti todo aquello. Solo interrumpa en caso de emergencia.
Sea cuidadosa con que siga en la conversación
Trate de motivarlo a seguir en la charla si es que llegó una interrupción y ayúdelo haciéndole recordar en qué iba el tren de la charla. Esto será muy bueno, ya que motivara a que la próxima vez converse con mayor soltura.
Acápite para los varones:
Huye del pensamiento mágico emocional: “lo haré en un ratito”, o “con el tiempo se resolverá”. Eres hombre, debes ser más ejecutivo.
No pregunte
Veamos, cuando el hombre comience a contarle algo, primero recuerde que difícilmente un hombre buscará conversar, pero si lo hace, no lo distraiga con preguntas. Usted dirá, ¿y si no entiendo?. Pruebe no preguntar para entender, solo escuche con atención. Mírelo a los ojos y asienta con la cabeza. No haga más cosas, solo escuche. Asienta con la cabeza, haga sonidos como “mmmm”, y palabras como “ok”, “correcto”, y preguntas como: “¿y qué más?”, así como animarlo con “continúa”, “prosigue”. Esto ayudará a que su interlocutor masculino siga con el hilo de la historia.
Un principio es que el hombre desea llegar al final, y recibir aliento o felicitaciones por lo que hizo, ya que él ama los resultados. moraleja. No busque entender, busque escuchar sin preguntar. Eso es escuchar para los hombres.
No reitere
Cuando usted tenga que charlar con un hombre, procure no reiterar. Usted dirá: “Pero los hombres se olvidan las cosas”. Es correcto, los hombres olvidamos las cosas que no nos resultad para vida o muerte. Entonces le recomiendo que se lo deje por escrito en un papel o en un mensaje de texto. Luego lo llame y le pida que atienda esa lista.
No insista
Explique porqué es importante que resuelva ese pendiente cuanto antes, dele razones contundentes como que se perderá más dinero, o se posible que si no se hace ahora, se deba perder la salida del domingo. Como quiera póngalo en palabras urgentes que los varones entendamos: “no dinero, no futbol…”.
Insistir logra menos que felicitar. Si se felicita al hombre se logrará más que si se le insiste y reitera. Y si la felicitación viene acompañada de una rica comida.. mejor aun.
Anime a que llegue al final de la historia
El hombre por lo general desea contar toda la historia, sin propagandas, ni anuncios d por medio, hasta el final. Si la historia tuvo un final feliz, como que terminó de hacer todos los pendientes del trabajo o los encargos de la casa, pues se espera una felicitación. Pero sin la historia tiene una segunda parte porque no se ha resuelto aun uno u otro problema, pues es hora de animar a que el “héroe” termine el trabajo.
Si se interrumpe con preguntas o quejas, o críticas, entonces el hombre naturalmente resumirá la historia para librarse de ese diálogo, y se irá ha hacer otras cosas, o buscará conversar son sus amigos, y allí no le interrumpirán.
Felicite los logros
Todos los hombres necesitamos ser admirados de manera genuina para algo que hacemos o somos. Si nos aprecian en el trabajo, amaremos el trabajo, si nos aprecian en el barrio, amaremos el barrio, si nos aprecian en el hogar, amaremos el hogar. Lamentablemente, si nos aprecian en la cantina será para llorar.
Cuando el hombre converse con usted, felicite genuinamente sus logros, y anímelo a resolver los pendientes de lo que cuente. Dígale que usted cree que lo logrará y que si tiene alguna duda, que cuente con usted de manera incondicional.
Si algo anda mal, anime a resolverlo
Esto es muy importante. Varias veces el hombre busca hablar no para que se le ayude o para que se le de opciones, o para que se lo critique. Si es algo malo lo que hizo, pues ya se está auto criticando bastante.
Si usted ve que no se ha dado cuenta de sus equívocos, pues es hora de ayudarlo, con la siguiente frase al final del diálogo: “te puedo dar una sugerencia?” Y allí diga lo que vio que estaba mal o incompleto. Puede que no le haya contado algún detalle y con ello se resolvió la sugerencia. Pero si no, pues lo ayudó a ver algo que no se dio cuenta.
Como quiera, si lo que le cuenta no es algo que esté resuelto, busque verlo con ojos neutros, no reproche, no felicitación, pero si con ánimo de que está segura que lo resolverá. Eso le dará confianza y sabrá que puede contar con una amiga en su esposa.
Critique la situación, no a la persona
Si hay algo reprochable en lo que usted esta escuchando del hombre, entonces enfoque bien hacia donde va el reclamo, es decir, si es la persona descocada la que generó esto o fue la situación la que motivó el error. Si fue la persona, haga una critica constructiva. Si fue la situación, haga una recomendación para evitar que se generen esos marcos peligrosos, o para no no los vuelva a generar el interlocutor.
No se coloque de frente, sino de costado
Naturalmente para un hombre que otro se coloque al frente, y de cerca es muy incomodo, si es que se trata de cualquiera, pero si es otro varón, pues es una señal de amenaza o si es una mujer, que desea hablar, pues es una señal de cuidado. Para conversar con un hombre no se acerque tanto y mejor colóquese de costado o con algo en medio… o si es de frente, pues con un metro de distancia. Lo mejor es escuharle de costado, lideramente hacia él.
Lo que mejora el diálogo es colocarse físicamente de manera similar al interlocutor. Si está con los brazos cruzados o con las piernas cruzadas, pues igual.
No le pida para conversar cuando está en el futbol
Es es un error de principiante. No le pida charlar cuando está viendo el juego. Es anti todo aquello. Solo interrumpa en caso de emergencia.
Sea cuidadosa con que siga en la conversación
Trate de motivarlo a seguir en la charla si es que llegó una interrupción y ayúdelo haciéndole recordar en qué iba el tren de la charla. Esto será muy bueno, ya que motivara a que la próxima vez converse con mayor soltura.
Acápite para los varones:
Huye del pensamiento mágico emocional: “lo haré en un ratito”, o “con el tiempo se resolverá”. Eres hombre, debes ser más ejecutivo.

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