10 RECOMENDACIONES PARA HABLAR CON UNA MUJER
Estas recomendaciones son extraídas de la aceptación de varias damas asistentes a mis conferencias, y en su gran mayoría han dado su aprobación.
Interrumpa
Cada vez que ella comienza una conversación, es necesario escuchar la con mucha atención. Sí, es cierto usted dirá, “eso es lo que hago”, pero es mucho mejor si usted escucha como una dama. Es decir. Interrumpa con preguntas que tengan que ver con el tema, preguntas que ahonden la información que ella está intentando comunicar. Vea si la conversación es urgente y necesita ella ayuda, entonces no interrumpa tanto, pero sí es una conversación amical, entonces procesa a interrumpir con apreciaciones, opiniones, preguntas o ademas intervenciones.
Lo que sucede es que estas interrupciones le comunican a ella que usted está atento e integrado a su tren de argumentos.
Converse apuntándola con el tórax
Cuando converse con una dama, procure colocar su cuerpo en dirección de ella lo más que se pueda. Escuche con el “tórax”, es decir, con su cuerpo mismo; de ese modo ella verá que usted está interesado por completo en lo que desea expresarle. Por otro lado, deje lo que está haciendo. Esto exige también prudencia de la dama de no iniciar una conversación importante en momentos de mucho estrés o de mucho trabajo.
Trate de apuntarle con uno de sus pies cuando ella le hable, eso será muy positivo y hará que se sienta más integrada al diálogo.
Use sus neuronas espejo
Una de las cuestiones que se está conociendo y que ayuda mucho al diálogo es la función de las neuronas espejo que están ubicadas en la zona témporo parietal del cerebro. Son las zonas de la empatía. Esto permite que la dama se sienta mas a gusto con el diálogo (y aún varones cuando son escuchados). Cuando su interlocutora cruce los brazos, crúcelos usted también de manera que parezca no intencionada. Si ella se sienta, igual usted.
Esto tiende lazos comunicacionales que ayudarán a hacer de la conversación algo más agradable.
Disfrute del proceso, no del final
Los hombres por lo general disfrutamos el final de las historias, no así necesariamente las damas. Ellas disfrutan del hecho de conversar, el momento, el diálogo, el ambiente, la situación, la compañía, la atención, las preguntas, los aromas, etc. Quizás ella no desee sino disfrutar del momento y al final, algo suceda que no le llegue a contar el final. Relájese y deje el diálogo para otro momento, y valore el tiempo que pasaron juntos.
Esté dispuesto a cambiar de tema con facilidad
Recuerde que los lóbulos cerebrales de la mujer están más conectados entre sí que el de los varones, esto le permite manejar con facilidad más de cuatro conversaciones y actividades a la vez. Esto es importante al momento de conversar. Ella puede comenzar charlando de hijos, pasar por la ropa, tocar el tema laboral, luego el de la economía, retomar el de los hijos, subrayar el laboral, introducir un nuevo tema, y luego estar romántica. En medio de estas “olas comunicativas” aprende a surfear.
Disponte a conversar con ánimo y disposición de seguir el hilo de la conversación,. Preguntar si no entiendes y participar con tus gestos.
Huela bien
Los estudios dicen que las mujeres reaccionan mejor a los colores que están en la gama de los rojos, pero aun más reaccionan a los aromas. Es por ello que te recomiendo que te mantengas perfumado y atento a ella. Eso le crea un ambiente aun más agradable.
Está demás decir, que debes mantener tus dientes y tu estómago en óptimas condiciones para que no haya malos olores al momento de charlar.
Sea cortés
Abra la puerta, ofrezca que se siente antes, acomode la silla, sea atento, dese cuenta de lo que falta, ayúdele a cargar su bolso o sus paquetes. Sea atento, recuerde que ella es vaso más fragil, y debe ser cuidada por los varones. Aunque ahora la nueva tendencia es que ellas no necesitan de los hombres, pero debe saber que muy en el fondo, sí. Lo más revelador es que aun a nivel biológico precisan del aprecio y respeto masculino.
Sonría, no se tome todo a pecho.
Una vez cada 28 días ellas pasan por etapas que las predisponen a diversos estados de ánimo. Cuando ellas estén incómodas o adoloridas, debe ser perceptivo para no tomar personal los comentarios o cambios de humor propios de esos días. Debe ser más cuidadoso para poder desempeñarse como un excelente oidor, y si es casado, más aun, como un esposo comprensivo y amoroso (Por otro lado, damas, no abusen ;-))
Ponga atención
Trate de no perderse de en el diálogo, y si lo hace, no dude en decir: “Me perdí, ¿puedes repetirme esto último?, que quedé aquí…”
Puedes también ayudarte haciendo reiteraciones de lo que ella va diciendo, como por ejemplo: “estaba con mi compañera en la oficina”, - “¿quién? ¿Mariela o Ana?”, o, “Qué estaban haciendo?”. Eso colocará hitos en al memoria para poder avanzar y saber ubicarse en el diálogo.
10. Aplique el consejo bíblico.
1 Pedro 3:7 dice “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”. El consejo es claro, hay que tratar bien a las damas, sean amiga, novia, esposa, hermana, madre, abuela o extraña. Hay que tratarlas bien y cuidarlas porque son delicada flor, aunque algunas sean muy líderes y firmes, siempre son damas y hay que tratar de protegerlas. Si eres casado, no solo protegerla de manera física, sino de manera emocional. Ámala no como quieres amarla, sino como tu esposa necesita.

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