DIEZ MANERAS DE GANAR AMIGOS
SONRIE
Sonreír es fácil, pero demanda acción. Lo normal es quedarse serio, porque eso no exige sino relajar los músculos, pero sonreír exige un leve esfuerzo. Sonríe aunque tengas los dientes desordenados. Sonríe porque al hacerlo liberas endorfinas que es la droga de la felicidad, te vuelve agradable, es un gran ejercicio, te aumenta la autoestima, te equilibra el humor, mejora el tracto intestinal y te hace vivir más largo y pleno.
La sonrisa es el mejor maquillaje, y además te ayudará a desarrollar mejores puentes. Recuerda que el perro no tiene amigos porque ladra, sino porque mueve la cola. Para poder sonreír necesitas una razón, y qué mejor razón de que sigues vivo, de que hay esperanza en que todo irá mejor. Si has tocado fondo, pues bien, la única salida es hacia arriba, ve hacia arriba con todas tus fuerzas. La sonrisa es un gran imán.
HABLA BIEN DE LOS DEMAS
Cuantas veces se sucumbe ante la tentación de hablar mal de las personas en una reunión de amigos, de colegas o demás. Cuando tengas que decir algo de alguien en alguna reunión de trabajo, y no tienes nada bueno que decir, pues desvía el comentario hacia: “Se viste bien” o, “Es muy alto”. Cierto es que cuando se rebasan los límites es preciso conversar con alguien, pero que escuche quien debe, no todo el mundo.
Lo interesante es que TODO se llega a saber tarde o temprano porque no hay nada oculto debajo del sol, y luego no podrás sostener la mirada delante de la persona que “atacaste” a sus espaldas. Si se tuviese el mismo valor de hablar a la espalda, que el de pedir perdón por haberlo hecho, sería genial, pero más de una vez, el orgullo no deja que esta última acción se consume. Mejor no hablar mal de nadie, o acercarse a la misma persona para que con una sonrisa cordial, se converse.
PIENSA EN VARIAS OPCIONES ANTES DE HABLAR
Antes de dar una opinión, piensa en varias opciones. Es cierto que los grupos humanos aman a las personas que opinan con firmeza y rápido; aparentemente son más listos y decididos, pero si ponemos en una balanza la cantidad de veces que se han equivocado, rápidamente los ídolos resultan ser de barro. Aun el necio pasa por sabio cuando cierra su boca (Proverbios 17:28). Mejor es escuchar y comenzar a ver las diversas opciones que se pueden desprender o haber causado lo que está en tela de opinión.
No des rienda suelta a tu imaginación y menos la liberes en palabras de manera rápida y ligera. Trata de darte cuenta de todas las opciones.
NO CHISMEES
“!Qué lindo es hablar de la gente!” Si, quizás tengan razón, pero si hablas de la gente no la dejes mal. Conversa de lo bueno que hacen y acércate a reconocer su aciertos y logros. Pero no vayas llevando noticias no probadas: “Dicen que lo vieron…”, “parece que ella es…”, “dicen las malas lenguas…”. Si vas a dar alguna noticia, y tú no eres testigo, usa las palabras, “no hay nada probado”, “aparentemente”.
Si alguien te pide una opinión es mejor responder con una pregunta: “¿por qué?”. Para saber de dónde viene y hacia dónde irá la opinión. No caigamos en la tentación de hablar cuando no hay tema de conversación.
CRITICA CONSTRUCTIVAMENTE
La critica constructiva no es solo señalar lo malo. Es preciso no tener pelos en la legua para hablar pero con un lenguaje verbal (palabras), no verbal (gestos) y paraverbal (tonos de voz, silencios, ritmo) adecuados.
Cuanto tengas que criticar de manera constructiva date el tiempo de buscar el momento oportuno y lugar adecuado. Luego señala lo que has visto, sin darlo por sentado, sino preguntando: “Esto es lo que vi, ¿me equivoco?” Y luego pasa a corregir, con el mismo tacto que gustarías que un amigo te hablara.
GUARDA SECRETOS
Si alguien te confía algo, que no vaya a perjudicar su integridad física o la de otros, pues guarda el secreto; pero si lo que te confían agrede o agredió a otros, dile que no puedes guardar el secreto.
La gente debe saber que las declaraciones auto destructivas o que amenazan la integridad de otras personas no pueden ser guardadas sino anunciadas a quienes deben velar por el bienestar de ellos mismos o de sus seres queridos.
Mientras no se trate de ello, es bueno aprender a guardar secretos de las personas que confían en nosotros. Significa que eres una persona confiable.
AYUDA MIENTRAS PUEDAS
Ayuda mientras puedas, mientras no descuides tu salud, tu familia y tu trabajo, es bueno ayudar a quienes nos lo soliciten en la medida de tus fuerzas. Las personas necesitan ser atendidas y ayudadas. Si con tu trabajo puedes ayudar a alguien, excelente, pero ojo, tu primer deber es con aquellos que te remuneran.
Cuando no puedas ayudar, deberás decir: “no”.
TEN SENTIDO DEL HUMOR
Sentido del humor es la capacidad de reírse de las situaciones o defectos propios. Es la capacidad de ver la vida con esperanza y alegría. Evita burlarte de los demás. Eso es muy desagradable y te dejará sin amistades reales y duraderas. Pero si buscas ser agradable y en tu conversación eres risueño y de buen talante, pues con seguridad muchas puertas se abrirán.
ESCUCHA MÁS
No solo es escuchar con la boca cerrada, sino escuchar con todo tu rostro y cuerpo. Gestos, ademanes, preguntas, y comentarios que animen a la persona a seguir conversando. La sonrisa, las manos con ademanes agradables, la mirada atenta, y frases como: “continúe”, “qué interesante”, “repítame esta última parte por favor porque no me quedó clara”. Escuchar y preguntar en el momento oportuno, te permitirá tener una mejor idea de lo que te comentan.
A veces las personas solo quieren ser escuchadas, y que les des una opinión de las desiciones que vienen madurando. No necesariamente quieren saber qué deben hacer, a veces ya lo saben y solo precisan una opinión.
PERSEVERA EN ESTAR CERCA DE DIOS
Como siempre, termino con que lo que le da sentido a la vida y cordura al hombre es el estudio de la Biblia y estar cerca de Dios. Practica el hábito de leer la Biblia y de orar o conversar con Dios y verás que tomarás mejores desiciones.

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