DIOS NO TIENTA A NADIE


Santiago 1.13–14 (RVR60): Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;

Si alguien está en medio de la prueba o de la tentación, no diga, ni piense que es probado o tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser probado o tentado por el maligno, ni Él tienta a nadie;

Cuántas veces pensamos que es Dios quien nos permite pasar angustias o momentos difíciles en medio de la tentación y de la prueba, y sacamos de la ecuación al diablo o aún a nosotros mismos que nos hemos metido en esas circunstancias por nuestra propia debil voluntad. 

Dios no puede ser tentado, ni tienta a nadie. Dios no nos puso en esas circunstancias. Lo que si hace es hacer que nos ayuda para que esas circunstancias que Él no provocó, nos terminen dejando una enseñanza que podamos asimilar y aprender, a fin de no volver a caer en esa misma prueba.

Debemos comenzar a poner el punto sobre la íes. Es el enemigo el tentador, no Dios. Es el enemigo quien desea vernos caídos, no Dios. Dios es quien nos restaura si es que se lo pedimos cuando caemos. 

Hoy vivamos confiados que el que empezó en nosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo (Filipenses 1:6).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Dios Usa Tus Manos para Restaurar

Cuando las palabras hieren y los ataques llegan en silencio

La Obediencia que Dios Espera