TRATAR POR IGUAL


Santiago 2.2–3 (RVR60): Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso,

Ya que si entra en tu iglesia un hombre con un rolex y con ropa fina, y también ingresa un pobre de ropa sucia o andrajosa, 

No se trata solo de "es que me gusta el hombre fe e bien vestido". No se trata de vivir por vista. Debemos dar la dignidad a todos. No solo al millonario, al exitoso o al bien educado o de mayores lauros académicos, sino al que lucha por juntar el dinero para el dia a día, el que aún está reponiéndose de un error, el que está aún en el proceso de aprender o el humilde campesino.

Esto es una desición que debemos tomar y un estilo de vida. Tratemos de comprender la realidad o las posibilidades de por qué las personas vienen como vienen. A partir de ello intentemos brindarle orientación para que se vuelvan cada vez más satisfechos consigo mismos y que crezcan en su compromiso con el Señor.

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