UNA FE VIVA


Santiago 2.20 (RVR60): ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

¿Quieres darte cuenta, individuo sin propósito, que la fe sin expresión práctica no es más que un cadáver? 

El énfasis que hace Santiago es fuerte y contundente.  La fe sin el trabajo que generan las dificultades;  sin la oración constante de una fe viviente, no es más que una fe muerta. Un grupo de palabras sin pruebas. Pero la fe que vive y se fortalece en medio de la oración frente a las dificultades es viva.

Nuestra unión con el Salvador es indispensable para poder vivir la fe. La oración ferviente nos puede mantener libres de tentaciones.  Dios es quien nos da la victoria cuando la fe va acompañada de obras de amor por el Señor. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Dios Usa Tus Manos para Restaurar

Cuando las palabras hieren y los ataques llegan en silencio

La Obediencia que Dios Espera