PREGUNTALE A TU NOVI@: ¿Qué significa el amor para ti?
Los momentos adecuados para ir conociendo a tu novio es cuando se desarrolla el proceso de la amistad. Esos momentos agradables cuando podemos conversar por horas sin sentir agotamiento ni dolor por estar en la misma silla por largos ratos.
Reitero que la crianza que hemos recibido determina en gran parte la forma en que contemplamos varios constructos o hechos de la vida, es por ello que las novios y las novias deben hacer esta pregunta a su ser amado antes de que inicien la vida de casados.
El asunto ahora es ¿por qué es esta pregunta tan importante? Pues la idea que tengan del amor influenciará tarde o temprano en los diversos actos de la vida matrimonial, es decir, si el amor es meramente una emoción, entonces, la pareja, luego de una pelea o de una discusión, o de un conflicto que no se pueden resolver en ese instante, pensarán que ya no hay nada que hacer, que el amor ya se acabó, y que no se puede resolver esto. Hay personas con tendencia a lo catastrófico, créeme, pero ojo, no hay que caer en el plan de aliviarles todo para que no se sientan así o asá, sino para que recalibren sus pensamientos y no se hundan en un vaso de agua o en una coyuntura que pasará.
La verdad del asunto es que las parejas debe de resolver en sus propias mentes lo que es el amor. Al preguntarse la una al otro lo que entienden de como se expresa el amor, y observando sobre todo, como vive el amor de manera concreta, entonces te podrás hacer una imagen de lo que esa persona considera de este hermoso constructo.
Vamos por partes, primero veamos cuales son unos pocos de los tipos de concepción del amor con los que me he encontrado en estos más de 20 años orientando relaciones humanas afectivas.
- El amor es cuando me siento feliz.
Claro, esto es cierto, uno ama a quien nos hace feliz, y no solo de amor pasional o erótico, sino con amor filial también, a los hermanos, primos y demás seres amados. Pero aquí debemos ir averiguando conforme va avanzando la conversación, con la pregunta, y ¿si llega el momento en que por la natural convivencia ya no me siento feliz a tu lado, que hacemos? Estos momentos pueden llegar a ser varios en la vida matrimonial, especialmente en los momentos en que naturalmente la familia va cambiando, como or ejemplo por la muerte de un ser amado, el surgimiento de alguna enfermedad, o la pérdida de alguna oportunidad. en esos momentos, mas que amor, se siente desconsuelo, desorientación, y dependiendo de la personalidad, algunos pueden demorar varias semanas en recuperarse, y mientras tanto pueden confundirse al creer que ya no aman. No se pueden construir conclusiones sobre coyunturas que han de pasar con el tiempo.
Entonces hay que comenzar a conversar y dejar en claro que el amor trasciende el estar o no estar felices por diversas circunstancias, algunas provocadas por la pareja y otras por las naturales que vendrán de afuera de la pareja (desastres naturales, accidentes, u otros).
2. El amor es cuando me comprendes
¿Y cuándo no que quiere comprender? O es que el amor real es cuando estamos permanente mente de acuerdo. No necesariamente. En las relaciones de pareja como en la amistad verdadera, no siempre estaremos de acuerdo, no siempre opinaremos mismo, no siempre disfrutaremos de los mismos escenarios, no siempre tendremos las mismas oportunidades de protagonismo. Entonces de ¿qué se trata esto de comprendernos?.
Piensa en que ella o él no comprenderá todo lo que hagas, amenos que lo converses sin pasiones ni emociones fuertes, sino con inteligencia y estrategia. No siempre vas a estar acompañando a las personas siendo el paño de lágrimas o el paladín de la comprensión, sino que, a veces tendrás que discrepar, y no estar de acuerdo.
3. El amor es cuando velas por mi
Es cierto, en el libro Los 5 lenguajes del amor de Gary Chaman, se menciona el lenguaje de los Actos de servicio. Esto es real, sin embargo, también lo sugiere el libro, no puede ser tomado como un hecho del cual me debo aferrar para amoldar a la pareja a lo que YO NECESITO. La vida matrimonial es como un vals, en ocaciones yo voy a su lado para tener armonía, en otras ella viene a mi lado. No puedo permanentemente esperar que ella me sirva. Yo no me casé con mi sirvienta, que está siempre dispuesta a tenderme, o con mi mama que se alegra cada vez que llego a casa y quiere complacer mis pedidos de alimentación.
Hay que reenfocarse hacia la realidad. Si las cosas no salen como tú lo esperas, no es el fin del mundo, decía Albert Ellis. No siempre ella o él estará dispuesta o dispuesto a cuidar de ti, sino que muchas veces tu tendrás que cuidar del El o de ella.
Solo voy a contemplar estos tres tipos de amor de los muchos que pude identificar, sin embargo, todas tienen una connotación centrado en la percepción desarrollada o adquirida de cada uno. Es por ello que en muchas ocaciones le digo a mis auditorios de jóvenes, ámala como ella necesita ser amada, y a ellas, también, ámalo como él necesita ser amado.
Es una suerte de capacidad de estar de acuerdo para que ambos lleguen a compatibilizar. El amor no es mirarse a los ojos, sino mirar en una misma dirección. No es solo dar, es también recibir. Si yo solo doy y no recibo nada a cambio, soy altruista y un benefactor, pero no un esposo. La relación sería más parecida a la expresión del amor del padre o de la madre.
Es necesario conversar sobre qué es el amor con tu novio o novia, y si ya son casados, pues recalibrar el concepto que tenían hasta ahora. Pienso yo que el amor real debe pasar por estas ideas:
- Estar dispuesto a dar, y también estar dispuesto a conversar con cariño y respeto de tus necesidades.
- Pensar que el amor va mas allá de sentir o de suponer, y que se expresa en acciones concretas como preparar los alimentos, pasar tiempo conversando, acariciar, resolver conflictos, admitir que no siempre se tiene la razón, o considerar que ella o él tienen razón.
- Salir de la zona de comodidad, para expresar amor.
Conversen y desarrollen momentos de amor real. Los pensamientos mágicos emocionales de que todo será dicha y felicidad en el matrimonio, deben reformularse. Mejor es pensar que se casan para CONSTRUIR felicidad, con esfuerzo y dedicación, y no solo SER FELICES porque esperan que así suceda.
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