SION Y JERUSALÉN


Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado. Joel 2:32


“El mensaje no será llevado adelante tanto con argumentos como por medio de la convicción profunda inspirada por el Espíritu de Dios. Los argumentos ya fueron presentados. Sembrada está la semilla, y brotará y dará frutos. Las publicaciones distribuidas por los misioneros han ejercido su influencia; sin embargo, muchos cuyo espíritu fue impresionado han sido impedidos de entender la verdad por completo o de obedecerla. Pero entonces los rayos de luz penetrarán por todas partes, la verdad aparecerá en toda su claridad, y los sinceros hijos de Dios romperán las ligaduras que los tenían sujetos. Los lazos de familia y las relaciones de la iglesia serán impotentes para detenerlos. La verdad les será más preciosa que cualquier otra cosa. A pesar de los poderes coligados contra la verdad, un sin número de personas se alistará en las filas del Señor".—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 670 (1911). 


En este versículo abunda la idea de “sobrevivencia”. Cuando la persona llama, convoca al Señor, en busca de ayuda y salvación, entonces el Señor atiende el clamor silencioso o audible. El Señor le hará escapar de la trampa, del lazo del cazador. Esa es la salvación. 


El versículo nos presenta tres nombres: Sión, Jerusalén y el remanente. Me puse a pensar en qué podría significar. Quizás se está repitiendo tres veces la misma idea de que en esos tres lugares estarán los sobrevivientes de la maldad de este mundo; los que fueron rescatados del incendio del pecado. Pero también podría referirte a los aspectos del pueblo de Dios. 


Sión designaría a los que ya alcanzaron la perfección del carácter cristiano, Jerusalén a los que están en el camino, y el remanente, es decir, los sobrevivientes, a ambos grupos. La idea del texto no está tanto en la la situación de unos u otros, sino que todos están en peligro de ser tocados por el mal, pero el Señor está presto a ser convocado por sus hijos y por sus hijas. El Señor como un padre amoroso está listo para ir en ayuda de sus hijos e hijas.


Muchos ya conocen el mensaje, pero llegará el día en que ese mensaje de amor de parte del Señor, dará frutos en el corazón y veremos a miles aceptar los caminos del Señor en cada una de las ciudades, pueblos, lugares cercanos y lejanos para ser portavoces convencidos por el Espíritu Santo y los mejores testigos de la salvación que Dios está listo para brindar. 

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