EL REBAÑO ES REUNIDO - Yván Balabarca

“De cierto te juntaré todo, oh Jacob; recogeré ciertamente el resto de Israel; lo reuniré como ovejas en Bosra, como rebaño en medio de su aprisco; harán estruendo por la multitud de hombres” Miqueas 2:12



“No importa cuán humildes o cuán elevados podamos estar, si estamos en la sombra de la adversidad o en el brillo de la prosperidad, somos sus ovejas, ovejas de su prado, y estamos bajo el cuidado del Príncipe de los pastores”. (Semejante a Jesús, 342).


Este versículo es hermoso. Dios se presenta como nuestro pastor, no solo en el Nuevo Testamento, sino también en el antiguo. Esta es una comparación hermosa, ya que somos sus ovejas, a las que cuida con mucho cariño. El versículo de hoy está en el libro de Miqueas, quien profetizó en épocas en que el pueblo de Dios había dejado la adoración del Todopoderoso, pero en medio de la idolatría, hubo un grupo de ovejas fieles al buen pastor.


Se usa la palabra “juntaré”, que da la idea de recoger, cosechar, almacenar, reunir, traer al hogar; es decir, volverá a reunir consigo mismo a Jacob, (a todo Jacob), esto es interesante de notar. ¿Por qué reunir a todo Jacob? ¿Acaso no estaba en apostasía? Quizás porque se habrían arrepentido, o porque Dios considera que su pueblo son solo las ovejas fieles que quedan en Israel, y esas son todo su pueblo. No se sorprenda que Dios quiera quedarse con pocos fieles, recuerde a Noé y su familia. 



Luego usa la palabra “resto”, que tiene la idea de lo que sobra, el remanente, los sobrevivientes. La idea de un remanente viene en toda la Biblia y tiene que ver con salvación y con redención. Este es un versículo que apunta a la voluntad de un padre de querer traer a casa a sus hijos que están sufriendo, esa es su voluntad. 


La frase “ovejas de Bosra” quizás se refiera a la gran calidad de ovejas que se criaban en la ciudad del mismo nombre que pertenecía a Edom. Es una alusión a la calidad de hombres y mujeres fieles que siguen al Señor como ovejas tiernas y fieles. Es un rebaño, pero también es una multitud, y apunta también a la multitud incontable de salvados de todos los tiempo, a los millones que descendieron a la tumba confiando en la redención, y que despertarán algún día para escuchar la dulce voz de su Pastor Cósmico, Cristo Jesús, y para seguirlo a la patria celestial.



Un pastor, y un pueblo remanente. Esa es la idea de salvación de este versículo. Somos simbolizados como ovejas. Es interesante notar que las pupilas de las ovejas son rectangulares, y que no gozan de una visión para ver de lejos, pero sí tienen un buen oido. Por ello “bienaventurado el que cree sin ver” (Juan 20:29), sino que escucha la voz escrita en la Palabra y la pone por obra. 


Hoy seamos ovejas fieles del Señor. 




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