¿Cómo hacer que mi hijo sea más inteligente? - Dr. Yván Balabarca
El sabio Salomón nos da uno de los versículos emblemáticos para hablar de inteligencia. Está en el libro de Proverbios 9:10: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia”.
Cuando pensamos en la palabra hebrea que se traduce como inteligencia (בִּינָה), encontramos que también se puede traducir como introspección, es decir, la capacidad de observar las experiencias propias, y poner atención a las representaciones y procesos conscientes que se realizan. Es una de las mayores fuentes para la evaluación personal de la propia realidad. Es un método valido de análisis a fin de hacer las cosas cada vez mejor.
La pregunta es ¿cómo se puede desarrollar esto en los niños, o en uno mismo? Pienso que no es solo la lectura de la Palabra de Dios, sino también es importante el diálogo que surge de la historia bíblica. Es importante que pasemos tiempo con nuestros hijos conversando, dialogando, preguntando, argumentando sobre lo que la Biblia enseña y dice, hasta encontrarle el sentido a lo que nos está enseñando.
Eso hará que el joven razonamiento del niño, y el nuestro como padres, se desarrolle para tomar mejores decisiones. Eso es desarrollar la capacidad básica de inteligencia, y también de sabiduría. Todo ese proceso consiente se debe desarrollar en el marco del temor a Dios, que a su vez, es la consideración que estamos frente a un Dios grandioso, maravilloso, Todopoderoso, Increíble, Portentoso, y cuya Santidad merece el más profundo de todos los respetos, porque su solo nombre trae salvación.
Por eso es que debemos hacer del estudio de la Biblia una de las estrategias para el desarrollo de la inteligencia de los niños. Pero eso no es todo. Hay otras prácticas que debemos también desarrollar o hábitos que debemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar para que los procesos más elevados de desarrollo de la inteligencia puedan progresar.
- Que consuman frutas y ensaladas, ya que contienen gran cantidad de vitaminas como la A, C, B1, B2, B6, B12 y demás. Estas se encuentran en las verduras de hoja verde, en los pimientos, los kiwis, fresas, espinacas, semillas de girasol, frutos secos. Por otro lado, el mineral Zinc se encuentra en las semillas de calabaza, garbanzos y otros.
- Prepárelo para dormir temprano. Durante el sueño el cerebro se recupera limpiándose de toxinas, produciendo hormonas y restaurando las conexiones neuronales. Se prepara para la acción del día siguiente. Sin un niño duerme más de 8 horas, despierta con la mente más despejada.
- Los días pasan más rápido para los adultos, debido entre otras cuestiones, a la rutina que desarrollamos cada día y que ya conocemos, por lo que pareciera que el cerebro se va en automático y que casi ni se sorprende de lo que sucede. Por ello es que a los niños, si bien es cierto que debemos acostumbrarlos a la rutina del descanso y de la alimentación, debemos de sorprenderles rompiendo las rutinas de las actividades. Por ejemplo, proveyendo una actividad diferente cada día.
- Anímele a desarrollar las actividades saludables que les gusta, como por ejemplo, construir con ladrillos infantiles, revisar como funcionan los autos pequeños, dibujar, cantar, ya que al desarrollarse en esos campos de interés (todos deben ser saludables) los niños se estimulan en la perseverancia, la atención, la superación de dificultades, entre otras buenas actividades.
- Lea con sus hijos, señale las palabras conforme vaya leyendo y ayúdeles a leer cuando ellos puedan hacerlo. No importa si es lenta su lectura, deles un beso cuando lo hagan, y abráceles para que vinculen lectura con el cariño de sus padres. Hágase de libros que traigan mensajes buenos para ellos.
- Provea el ambiente para que vayan absorbiendo un nuevo idioma. Coloque música cristiana en inglés, en francés, o portugués en tu casa. Quizás no se de cuenta, pero ellos estarán aprendiendo a reconocer esos idiomas, y pronto se dará cuenta que lo están cantando. Cuando aprendan de manera formal alguno de esos lenguajes, tendrán vínculos para que aprendan más rápido y fácil, gracias a las experiencias previas que tuvieron con las músicas en esos idiomas.
- El animarles a hacer las labores domésticas es una gran forma de que aprendan autodisciplina. Puede que su hijo tenga un CI maravilloso, pero sin autodisciplina no valdrá de mucho. Un muchacho diligente es quien tendrá mejores notas. El constante vence al brillante, recuerde esto. Que los niños hagan y terminen las cosas de la casa les ayudará a disciplinarse.
- Si quiere que sus hijos sean pianistas, no se junten con futbolistas, es decir, trate de que sus actividades los relacionen con muchachos que estén estimulados también. Esto significa que conversen con la escuela para hacer un seguimiento inteligente del desempeño de tus hijos y de su aula.
- Salgan a jugar a la calle, con una pelota, e inícielos en la práctica de un deporte. Quizás como padre o madre no sea muy hábil con el balón, pero es bueno que inicie esas practicas con sus hijos, y luego los estimule para que participen en la escuela. Eso estimulará la conectividad neuronal, para que luego sus funciones cognitivas se desarrollen.
- Por lo general un niño feliz es un niños exitoso, porque se sentirá seguro de explorar y de preguntar. Que ellos sientan que cree en ellos. Que son su principal proyecto de vida.
- Una forma de estimular la inteligencia es que sus hijos se acostumbren a resolver rompecabezas. Desarrollarán la memoria, la atención y el pensamiento crítico para poder encontrar lo que necesitan. Cualquier juego de mesa, ayuda a desarrollar estas habilidades. Así que es bueno jugar como familia algún juego de mesa.
- Por último, celebre los buenos comportamientos de tus hijos, en especial lo que hace para ayudar a otros. Los elogios son buenos. Pero ojo, sobre todo el modelaje. Sea usted el ejemplo que ellos deben seguir.
Un abrazo y espero que Dios le de la inteligencia para implementar estos consejos con responsabilidad y poniéndose de acuerdo con su cónyuge.
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