¿Cómo tener más paciencia con nuestros hijos? - Pr. Yván Balabarca
El apóstol Pablo nos refiere la siguiente orientación en Efesios 6:4 “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina, y amonestación del Señor”. Este versículo nos señala a todos lo que tenemos la oportunidad de ser papás y mamás. Debemos tenerlo muy en cuenta.
Cuando nos dice que no provoquemos a ira a nuestros hijos, nos está recomendando que no saquemos de sus casillas a nuestros menores, es decir, no los provoquemos a pelear o a discutir sino que debemos criarlos, nutrirlos, alimentarlos, corrigiéndoles, educándoles, disciplinándoles, sin que quiten la mirada del Todopoderoso. Esa es la instrucción.
Sin embargo, los padres muchas veces deseamos que nuestros hijos desarrollen actividades o tengan conductas positivas, y si no las vemos en ellos nos desesperamos o perdemos la paciencia. A continuación dejo algunas recomendaciones para poder tener paciencia al momento de criar.
- Hay que tener en cuenta la edad y los procesos psicológicos de nuestros hijos para dejar les tareas adecuadas. Por ejemplo, si el niño tiene 4 años y le estamos enseñando a limpiar la mesa, no pretendamos que lo haga a la perfección. En más de una ocasión deberemos dar una repasada a su trabajo, pero debemos agradecer su actividad. No así de nuestro hijo de 7 u 8 años, que se espera que luego de practicar muchas veces y de recibir consejos con paciencia, logre limpiar la mesa mejor.
- Cuando los bebés están en desarrollo hay un proceso que ellos viven llamado “causa efecto” por el que repiten muchas veces una conducta que aparentemente es desafiante, como empujar cosas al suelo, como un juguete o una cuchara, ya que les cautiva ver como se repiten los fenómenos. Les atrae ver los efectos de lo que ellos generan. Por ejemplo cuando un niño tira la cuchara, aun cuando sus padres le dijeron que no. El niño a su corta vida esta conociendo su entorno; no nos está desafiando de ningún modo, simplemente está explorando.
- Procura tener los nervios bien controlados para que tus hijos en lo posible no vean nuestro ceño fruncido, sino que sepan que su padre y su madre los aman y desean educarles. En la adolescencia surge el deseo de desafiar las normas paternales, por ello deben tener paciencia.
Uno de los grandes remedios naturales que tenemos a nuestra disposición es el descanso y la respiración. Si vuelves del trabajo y ves que las cosas de la casa no están terminadas, y tus hijos están perdiendo el tiempo, te recomiendo que antes de reclamar, renegar o discutir, primero te des un descanso, un tiempo afuera, para respirar hondo. No traigas tu malestar a casa. Luego que estés más ecuánime, llama a tus hijos y comienza a reír con ellos, mientras hacen juntos la labores, ayudándose. Si te pones a renegar y a enojarte (con todo derecho) estarás vinculando las labores domésticas con enojo, frustración y reniegos, pero si por el contrario, comparten sus historias del día, a la vez que se escuchan y ríen juntos, los hijos vincularán las labores domésticas con alegría y ternura, habrás ganado la batalla. Se requiere control de emociones, sí. Por ello los niños nos ayudan a crecer también a nosotros.- No dramatices. Por haberse olvidado las cosas o por haber dejado de hacer otras nuestros hijos no terminarán en albergues como vagos o se volverán delincuentes. Para eso estamos los padres, para orientarlos, la cuestión es: ¿cómo lo hacemos? Salgan juntos un momento, jueguen alguna cosa que los una, y que corresponda a la edad de sus hijos, luego vuelvan juntos a hacer las cosas de la casa, y anímeles a cumplir con los deberes domésticos.
- Haga una lista de deberes para cada hijo que ya está grande y sabe leer, y péguela en alguna parte visible de la casa, para que vean lo que le corresponde y anime a cumplirlas.
- Cuando haya perdido los papeles, busque calmarse, no negocie con ellos en los momentos de rabia e ira. Es bueno que cada uno vaya a su habitación un momento. Aproveche en calmarse y con seguridad ellos también reflexionarán. Luego que hayan pasado algunos momentos, entonces todos estarán más dispuestos a pedir perdón y a rectificar las actividades.
- Mejora tus propios hábitos de vida para tener más control emocional:
- Duerma bien. Trate de acostarse temprano, dependiendo de su realidad. Pero no se quede viendo novelas o películas hasta tarde. Cada hora de sueño es valiosa para que al día siguiente tengas más paciencia para enfrentar los desafíos de la vida.
- Integre el hábito del ejercicio físico. Salga a caminar o a correr para que se reequilibren sus pensamientos y al generar endorfinas por el ejercicio se sientas más feliz.
- Consuma más ensaladas, las que traerán los minerales y vitaminas que su cuerpo necesita para procesar y enfrentar los desafíos de cada día.
- Mire los trabajos de la casa con alegría. Busque generar situaciones agradables que se vinculen con las actividades domésticas.
- Trate de enfocarse en cómo solucionar las cosas, más que en buscar quienes son los culpables.
8. Identifique cuál es la real causa de su malestar, quizás tenga hambre, o tenga sueño, o haya dormido poco, o tiene mucho trabajo, o se sienta mal por alguna situación. Una vez que la identifique, dispóngase a trabajar en ello.
9. Recuerde que cuando los niños estás pequeños y además trabaja, no es muy real tener todo a la perfección: la casa ordenada, la ropa limpia, las tareas echas, los niños atendidos, etc. hay que cuidar nuestras expectativas, para no sufrir luego.
10. Formen un equipo como pareja. Si tienes a alguien que le ayude en casa, aprenda a administrar. Eso le ayudará a movilizar sus recursos. De sus hijos hasta cargo tú, es mi recomendación, mientras que de las cosas de la casa se haga cargo la persona que le ayuda.
Al mantener la paciencia, no solo se beneficiarás usted, sino que el clima familiar de la casa mejorará y se sentirá mucho mejor. No se culpabilice más y trate de hacer cambios decididos para que mejore su paciencia.
Dios cuide de su hogar y haga los cambios que deban ser hechos.
Excelente blog para reflexionar como padres.
ResponderBorrarGracias doctor Balabarca.
muchas gracias por leer. Seguiremos ayudando...
ResponderBorrarGracias Pastor Balabarca por haber compartido este blog tan interesante...
ResponderBorrar