Dios nos creó para vivir en relación con Él
¿Por qué estamos aquí?
Una de las preguntas más profundas que todos nos hacemos en algún momento de la vida es: ¿por qué existimos? La respuesta bíblica es clara y poderosa: fuimos creados para vivir en relación con Dios. No somos producto del azar ni de una simple cadena evolutiva. Cada ser humano fue formado con intención, amor y un propósito eterno.
Dios no sólo nos dio vida, sino que nos diseñó para disfrutar de una comunión personal con Él. Así como un padre anhela la compañía de sus hijos, nuestro Padre celestial anhela estar cerca de nosotros.
Hechos a su imagen
La base de nuestra identidad
En Génesis 1:27 leemos: "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó." Esto significa que fuimos hechos para reflejar el carácter de Dios: amor, justicia, misericordia, y verdad. No fuimos creados para vivir en soledad o desconectados del Creador.
La doctrina adventista también destaca este punto al afirmar que la creación es el inicio de una relación divina con la humanidad, donde Dios no es un ser distante, sino cercano, amoroso y personal.
No fuimos hechos para estar solos
Dios mismo dijo: "No es bueno que el hombre esté solo" (Génesis 2:18). Así como necesitamos relaciones humanas, nuestra alma también anhela su conexión con Dios. Jesús lo expresó claramente en Juan 17:3: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”
Restaurando la relación rota
El pecado y la separación
Lamentablemente, el pecado interrumpió esa relación perfecta. Isaías 59:2 nos dice: “Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios.” Pero Dios no nos dejó en ese estado. Desde el inicio, trazó un plan para restaurar la comunión con Él.
Jesús: el puente hacia Dios
Jesús vino a sanar esa separación. En la cruz, mostró el amor inmenso de Dios, quien desea reconciliarnos consigo. Como dice Romanos 5:8: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros."
A través de Cristo, somos llamados a volver a la relación para la cual fuimos creados.
¿Cómo vivir esa relación hoy?
-
Conversa con Dios: A través de la oración, puedes hablar con Él todos los días.
-
Lee su Palabra: La Biblia es la carta de amor de Dios para ti. Aquí puedes empezar con nuestro artículo sobre cómo tener un devocional familiar diario.
-
Participa en comunidad: La iglesia no es un edificio, sino una familia. Conoce más en nuestro artículo sobre la importancia de la comunidad cristiana.
Conclusión
Dios nos creó con amor, nos dio propósito y desea que vivamos en una relación íntima con Él. Aunque el pecado intentó destruir esa comunión, Jesús vino a restaurarla. Hoy, podemos elegir vivir cada día en esa maravillosa relación con nuestro Creador.
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.” — Santiago 4:8 (RVR1960)
¿Te gustó este artículo?
Suscríbete al blog Familia y Fe Online para recibir inspiración semanal. Comparte este artículo con tus amigos y deja tus comentarios abajo. ¡Queremos saber cómo Dios ha tocado tu vida!

Comentarios
Publicar un comentario